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LA ESCOBA MÁGICA
(ARTÍCULO RECOGIDO DE LA REVISTA
MAGAZINE DE "LA VANGUARDIA")
Siendo como es
la fregona un utensilio doméstico de uso
cotidiano no se le presta demasiada atención, de tan obvio y
sencillo. Pero en realidad hace poco más de cuarenta años que
revolucionó los métodos de limpieza en todo el mundo. Un
ingeniero español Manuel Jalón Corominas fue el gran aliado de
las personas que hasta ese momento tenían que fregar de
rodillas.
La enciclopedia Encarta de Microsoft Corporation, otorga la quinta posición entre los inventores y descubridores notables que España ha aportado al mundo.
En 1956 el español Manuel Jalón Corominas colocó un palo a una bayeta, un cubo y un escurridor de rodillos con pedal en un escaparate de Zaragoza. Valorado en 395 pesetas, era un artículo de lujo que nadie sabía para que servía. Su creador le puso el nombre de fregasuelos, palabra que considera más elegante, pero su primer vendedor la nombró fregona y así ha pasado al diccionario. Esta palabra se aplicaba antes a la mujer que fregaba y ahora se refiere también al utensilio. En Andalucía la llaman aljofifa: en Castilla, mopa o lamazo; En Cataluña, mocho y en Venezuela y Sudámerica, coroto, pero en realidad poco importa los nombres atribuibles a dicho artilugio si cumple con su cometido.
Su creador
dice que la ideó pensando especialmente en las mujeres mayores
que fregaban de rodillas y lo más importante evitó que millones
de personas sufrieran enfermedades como bursitis en las rodillas,
artritis, artrosis, lesiones por astillas, infecciones, hongos en
las uñas y el deterioro de la manos. Era un trabajo bastante
penoso y sólo lo ejercían aquellas mujeres que no tenían otra
posibilidad de empleo.
Hoy en día se calcula que al menos dos millones de personas usan cada día la fregona en España, lo que demuestra que siendo un objeto muy sencillo, barato y pensado para el pueblo tiene trascendencia para mucha gente.
El mayor problema para vender el artilugio inventado fue enseñar para que servía. Para demostrarlo el representante fregaba el esblecimiento y entonces lo compraban. Aunque está muy extendido el uso de la fregona, todavía hoy, hay lugares en Sudámerica que no saben para que sirve y venden los componentes por separado.
Se dió a conocer
haciendo demostraciones en los escaparates de las tiendas, en las
vueltas ciclistas con una furgoneta escoba que llevaba una gran
fregona en el techo y tiraron sobre las ferias de muestras
paracaídas con publicidad, ya que no había presupuesto para
hacerlo de otra manera. Aún así había mujeres que la
devolvían porque no sabían cómo funcionaba.
Los primeros folletos anunciadores de la fregona explicaban
detalladamente su uso para facilitar las ventas: paso a paso, se
indicaba como hacerlo.
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| 1.- Como mojar la bayeta. | 2.- Pasarla por el suelo. | 3.- Aclararla en el cubo |
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| 4.- Escurrirla y volver a coger agua |
La fregona cambió el método, la posición y la mentalidad ante la limpieza. Mejoraba gracias a la aportación de las usuarias que remitian cartas al inventor detectando posibles fallos. Su primera crítica escrita data de 1958, cuando se presentó en la Feria Internacional de Muestras de Barcelona. La prensa la llamó "escoba-bayeta ultramoderna para ser usada por cualquier miembro de la familia" añadió el cronista "incluso nosotros no nos avergonzaríamos de usarla".
Como en la época en que fue fabricada los materiales eran díficiles de hallar, los primeros modelos se fabricaron con unos cubos sin galcanizar compactos en Barcelona, el Sr. Jalón les soldaba unas piezas en Zaragoza, los enviaba a galvanizar a Manresa y los vendía cuando regresaban a Zaragoza. Al principio sólo se hacían uno o dos cada día, hasta que llegó un pedido de cien y se pudo comprar un prensa. Uno de los problemas con los que se encontró fue hallar un algodón torcido que absorbiese el agua y que no se deshilachase. Ya en los años sesenta los turistas y los emigrantes se iban de España cargados de fregonas y en los años ochenta ya vendía fregonas a 30 países, tenía 150 empleados y facturaba 1300 millones de pesetas anuales. Fue entonces cuando vendió su empresa a una multinacional que exporta fregonas a 60 países y las fabricará en China.
Antes de convertirse en uno de los objetos más
exportados de la historia, hubo que perfeccionar el invento. En
el año 59 el Sr. Jalón sustituyó los rodillos de escurrir por
un embudo lleno de agujeros, en 1965 cambió la forma del cubo ya
que según explica el Sr. Jalón es el primer cubo con generatriz
curva, que es la que da resistencia al fuselaje de los aviones y
eso supone un 25% menos de peso, un 25% menos de material y
simplifica el transporte, porque se colocan unos dentro de otros
mientras, que antes había que apilarlos.
La llegada del plástico dejó su
invento como hoy se conoce y fue como su segunda era. El
plástico le permitió patentes mundiales y le dió la
posibilidad de innovar escurridores, rodillos, cubos, cubiteras y
neveras portátiles que se usan para trasplantes de órganos...
Pero le quedó un asunto pendiente: (explica el Sr. Jalón) el
engarce del palo con la bayeta. "como en el primer sistema
de pinza y muelle era caro, buscamos algo tan simple y barato que
con tanta competencia no dejaba dinero, pero nos permitía
mantener la fábrica trabajando las 24 horas todos los días,
excepto la fiesta local, nunca logramos uno que obligase a
comprarnos los recambio y ahí perdimos un gran negocio"
En libros y museos se ve que lo más representativo del diseño industrial español es la moto Montesa, el Talgo y la fregona. De estos tres inventos de la ingeniería de España, sólo la fregona circula por los cinco continentes.